Descripción
En realidad no se trata de un peirón, a pesar de su denominación popular, sino de un crucero que ha perdido la cruz que lo remataba.
Es una esbelta construcción de unos 6 metros de altura, realizada en piedra arenisca.
Arranca de un basamento compuesto por tres gradas circulares, sobre el que se sitúa la basa de sección octogonal.
De ella parte un esbelto fuste de sección también octogonal cuyo diámetro va decreciendo en altura, rematado por un capital jónico cuya superficie está totalmente decorada con relieves.
Sobre este capitel se eleva un tambor octogonal. En cada una de sus caras, enmarcada por un arco de medio punto, aparece la figura de un santo. Parece ser parte de un apostolado, aunque la única imagen reconocible con claridad es la de San Pedro. Remata el tambor un entablamento liso sobre el cual se disponen ocho pequeños frontones triangulares.
Corona la construcción una pieza de piedra vertical, decorada con relieves en ondas, que parece ser la base de la cruz original, el resto de la cual ha desaparecido.
Protección. Historial administrativo
Declaración
Resolución: 10/03/1999
Publicación: 29/03/1999
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Bibliografía
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UTRILLAS VALERO, Ernesto. Los peirones de Visiedo. Xiloca [En línea]. 1999 , nº 24, p. 79-111. [Consulta: 27 de diciembre de 2022]. <http://elbauldelamemoria.org/files/show/538>.
Síntesis histórica
Debido a la presencia de elementos clasicistas, como el capitel jónico y el frontón, y a las características estilísticas de los relieves, su construcción puede datarse en el siglo XVI. Originalmente se encontraba en las afueras de la localidad, en el punto donde se cruzan las calles del Rosario y del Carmen.
Fue restaurado en 1990, según proyecto de la arquitecta Carmen Garzarán, y trasladado a su ubicación actual frente a la iglesia.
Datación e historia del bien
CONSTRUCCIÓN
Edad Moderna-S. XVI